Turismo histórico por Berlín

En la década de 1930, Alemania se convirtió en el país del terror. El régimen de Adolf Hitler ha sido uno de los más duros de la historia. Los teutones vieron como el imperio que quería crear el dictador acabó convirtiéndose en un segundo conflicto mundial con consecuencias aún más devastadoras que el primero.

Una época de su historia que Alemania no quiere olvidar para no repetir así errores en un futuro. Por ello, aún se conservan edificios o documentos de la época nacionalsocialista. Todos ellos sirven a día de hoy como una histórica ruta en la capital, Berlín. Una ruta que es muy recomendable de visitar.

El primer lugar al que debemos ir es a la calle Wilhelmstrasse. Esta avenida era el lugar en el que se adentraban varias sedes del partido Nazi. Allí se encontraban la Cancillería Estatal, el Ministerio de Propaganda, el de Agricultura o el de Asuntos Exteriores. Hoy, todos han sido remplazados por restaurantes o comercios debido a que fueron destruidos por las bombas durante la Guerra, aunque aún se guardan reseñas en los lugares exactos en los que estaban.

calle wilhemstrasse

Lo que sí está en pie, en esa misma calle, es el antiguo Ministerio de Transporte Aéreo. Allí se instala ahora la cartera de Hacienda. El gobierno germano quiso hacerlo en este mítico y enigmático lugar. Y es que se desconocen las causas de por qué sigue en pie y no fue derruido por las bombas.

Tras esa misma calle, a la altura paralela de la Cancillería, se encuentra la exposición Mythos Germania. Allí encontramos la Alemania que pretendía Hitler y en el que también podemos ver el plan que tenía el dictador para la capital del país. Justo al lado de este edificio, se encuentra el Memorial del Holocausto.

Sin duda, el tesoro de la colección es otra exposición, la “Topografía del Terror”. Aquí encontramos infinidad de documentos de todo tipo sobre el régimen nazi. Está asentado en las antiguas sedes de la Gestapo y las SS, lo que da más valor histórico al mayor museo de documentos del mundo sobre la dictadura hitleriana.

Delante de este y muy cerca del que fuese Ministerio de Transporte Aéreo, encontramos la parte del muro que aún está en pie. El monumento más emblemático de la ciudad. Aquel que recuerda la separación alemana tras la Guerra.

Otros lugares dignos de visitar son la Plaza Bebel, lugar de quema de libros que los nazis consideraban que hablaban mal de su país o el aeropuerto de Tempelhof, lugar en el que Hitler aterrizaba tras sus viajes.

Berlín, un pasado que olvidar con un presente que visitar.

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