Estambul, elegancia e historia en cada rincón

La historia que rodea a Estambul es quizá la razón de por qué es una de las ciudades más visitadas de todo el mundo. Capital del imperio Romano, Bizantino y Otomano, su arquitectura y su cultura son una de las más apreciadas de Europa. Cuenta con casi 15 millones de habitantes y es la ciudad más poblada, industrial y turística de Turquía.

Ofrece imágenes únicas, como la del Bósforo, estrecho que se encarga de unir dos mares, el Mármara y el Negro y de separar dos continentes, Europa de Asia. Muchos han sido los personajes que han pasado por ella a lo largo de la historia, pero sin duda, Napoleón Bonaparte pronunció la frase más hermosa que se ha podido decir de esta ciudad: “Si la tierra fuera un solo estado, Estambul sería su capital”.

Pero, ¿qué no debes perderte en este viaje? Comenzando por sus mayores atractivos turísticos, diremos que los restos bizantinos son uno de los puntos de mayor atracción. El Palacio de Topkapi fue el centro administrativo del Imperio Otomano. Su construcción data de 1465 aunque durante décadas siguientes fue ampliándose por los diferentes gobernantes que fueron pasando por él. Consta de 700.000 metros cuadrados y cuatro patios. En su interior es posible visitar el Museo Arqueológico.

El museo de Santa Sofía es uno de los símbolos más importantes de Estambul. Su historia se remonta al año 530 y se suma así a una más de las hermosas construcciones pertenecientes al periodo bizantino. Primero iglesia entre 1204 y 1261 y después mezquita en 1435, sus interiores han acogido todo tipo de religiones.

La Mezquita Azul es la más importante de Estambul. Se inauguró en 1671 tras más de 8 años de construcción. Tiene seis minaretes, hecho que provocó muchas críticas ya que la meca también cuenta con el mismo número. Se formó tal revuelo que en la ciudad sagrada musulmana construyeron un séptimo, de forma que se terminaron las críticas.

Los viajeros deberán tener especial cuidado con los timadores de la ciudad. No es extraño ver cómo estos ladronzuelos se hacen pasar por víctimas de un robo y piden a turistas el favor de una llamada para anular todas las tarjetas bancarias. De igual forma, suelen pedir dinero para el autobús, que casualmente tiene como destino una ciudad alejada de Estambul. El turista, con pena por lo que le ha ocurrido, accede a darle el dinero…

Otro de los más comunes es el del limpiabotas. Estos trabajadores se colocan cerca de un grupo de turistas despistados y dejan caer sus utensilios de trabajo. Los viajeros, piden disculpas y normalmente acceden a que el limpiabotas hagas su trabajo con ellos. Mientras está en pleno ejercicio de sus funciones, comienza a contar que no tiene dinero, que le es muy difícil cuidad de todos sus hijos…Ante esta conversación, el turista accede a dar más dinero del solicitado por limpiar las botas. Pero si no alcanza la cifra esperada, el limpiabotas puede ponerse algo agresivo…