Un crucero por el Caribe

Un crucero es una forma muy especial de turismo que toda persona debería realizar una vez en la vida. Vivir esa sensación de ver el anochecer en un lugar y levantarse en otro totalmente alejado es como un sueño, como un viaje en el tiempo que desde niños, y no tan niños, todos soñamos. Esta experiencia te permite conocer distintos lugares en unas mismas vacaciones, sitios variados, exquisitos, y sin la necesidad de realizar excursiones para conocer el entorno. El barco atraca y eres libre de conocer costumbres, tradiciones y demás riquezas de las gentes del lugar. Y por la noche, mientras el barco se desliza por el océano, tu puedes relajarte disfrutando de los espectáculos y la juerga del interior del navío.

Foto: www.dannemann.com

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En este blog os hemos mostrado algunas vivencias en los cruceros, pero hay una ruta preciosa no tan conocida quizá como la que recorre el Mediterráneo o las islas griegas: un crucero por el mar Caribe. Existen diversos trayectos que te llevarán a lugares diferentes, ya que no se pueden conocer absolutamente todas las islas en tan sólo 9 días y 7 noches, que suele ser la oferta más extendida en los viajes en barco. Sin embargo, todas te permitirán descubrir las preciosas playas de arena blanca y las transparentes aguas que dejan ver cómo bonitos peces tropicales se desplazan a tus pies.

Las pirámides mayas cerca de Cancún, las famosas Islas Caimán, navegar entre cocodrilos en Jamaica, recorrer Curaçao entre fachadas llenas de color, islas como Aruba, Granada, Barbados o Santa Lucía. Los lugares para visitar son incontables, todos ellos con una enorme belleza. Experiencias únicas entre rayas, entre un espectacular arrecife de coral o visitando una pequeña extensión de tierra en la que sólo verás una sombrilla y un sinfín de especies alrededor llamada Mopion Island.

Y para concluir el viaje, muchos cruceros te ofrecen la posibilidad de atracar los dos últimos días en La Habana. La entrada a la bahía, la forma en que te va acogiendo, será una de las experiencias del viaje. Después, recorrer los distintos puntos de la ciudad entre casas cuyas paredes castigadas les confieren una belleza aún mayor y la alegría de las gentes te contagiará desde el primer minuto.

Viajes de altura

El mundo esconde lugares preciosos que si se tiene la oportunidad de visitarlos, sin duda será una experiencia inolvidable. Hoy te mostraremos lugares únicos no aptos para quienes sufran de vértigo.

El primero se encuentra en Canadá. Sobre el río Capilano, el puente colgante, construido en 1889, permite a los más de 800.000 peatones al año, cruzar de una orilla a otra el cauce del río. Con más de 70 metros de altura, los turistas podrán disfrutar de unas vistas únicas entre la arboleda que crece alrededor del cauce.

La segunda opción de hoy viene de la mano de los Alpes suizos. El puente Trift se alza sobre más de 100 metros de altura del lago y el valle glaciar de Trift. Un recorrido de 170 metros suspendidos sobre él, que te darán la oportunidad de vivir una experiencia única en una de las cordilleras montañosas más altas de todo el continente europeo.

Sobre un bosque nuboso, en la zona de Zabah en Borneo, podrás encontrar no sólo uno, si no una decena de puentes y plataformas colgantes por los que pasear mientras contemplas una de los paisajes mejor conservados de la vida silvestre.

Y más destinos únicos en nuestro continente. En este caso se encuentra en Irlanda del Norte. Se trata del Carrick a rede rope Bridge, un puente colgante en Antrim construido  exclusivamente para comunicar dos puntos importantes: una isla donde funciona una pesquería, con el punto más cercano a ella de la costa. De todos los que hemos mencionado hasta ahora, sus 20 metros son una oportunidad única de sobrevolar durante unos minutos el Océano Atlántico.

Uno de los más impresionantes de visitar y de contemplar, al menos en fotografía, es el que se encuentra en Malasia. En una de las islas del archipiélago de Langkawi, podemos encontrar el Sky Bridge, un puente de 125 metros de distancia con un diseño curvo que lo hace más atractivo aún de lo que es.

Y para terminar, nuestra última recomendación viene desde Costa Rica. No sólo sus vistas son impresionantes, sino que además el puente permite a los visitantes recorrer un trayecto que debido a las condiciones de humedad y de densidad de población sería prácticamente imposible.


Un turismo de altura, en el que el vértigo no tiene cabida.

Quito, diversidad climática, cultural y natural

Hasta ahora habíamos hablado de grandes ciudades de todos los continentes, pero nunca nos habíamos parado en la belleza que irradian algunas urbes del sur de América. Tenemos a nuestro favor que en este caso, excepto Brasil, podemos visitar cualquiera de ellas sin necesidad ni preocupación por el idioma.

Por eso hoy te queremos presentar la capital de la República de Ecuador, Quito, una ciudad en la que viven más de dos millones de habitantes y que cada año recibe a otros tantos como turistas. Pero, ¿qué se puede ver en Quito? Pues bien, tanto la oferta cultural como monumental es bastante amplia, por lo que los días de turismo en la capital del país serán todo, menos aburridos.

Si viajas hasta este lugar, te encontrarás en el Centro Histórico más grande de América. Y si a esto además le sumas que la cordillera más alta del continente bordea la ciudad, entenderás por qué cientos de artistas y pintores eligen Quito como lugar de inspiración para sus obras de arte. Y hablando de naturaleza, Ecuador es el país que más climas diferentes recoge en su territorio. En tan sólo 4 horas de viaje en coche te puedes encontrar con cualquier clima del mundo, todo un lujo para quienes no les afecta los cambios de temperatura.

Algunas de las visitas que no te puedes perder son el Conjunto Monumental de San Francisco en el que se encuentra la iglesia más importante de la ciudad, además de albergar a la famosa Virgen de Quito. El Jardín Botánico es la alternativa perfecta para alejarse por unas horas del estrés y el agobio que suelen generar las grandes capitales. Allí podrás encontrar la flora y fauna tradicional del lugar. Cómo no, si estás en Ecuador, no puedes dejar de visitar el monumento que hace referencia al paso de la línea ecuatorial por la ciudad. Desde allí podrás contemplar los vértices que apuntan a cada punto cardinal.

La oferta cultural también es importante. La larga lista de museos que existen en Quito te ayudará a conocer aún mejor la historia de la capital y el país. Algunos son, por ejemplo, el Museo Ciudad, donde se puede aprender más los orígenes de Ecuador. Además existen representaciones de ciudadanos que muestran el día  a día de sus habitantes. Otra opción sería la visita al Museo Mindalae, el lugar perfecto para conocer las diferentes etnias que habitan y han poblado los territorios que se extienden desde los Andes, el Amazonas o la costa ecuatoriana. Y por último, un cambio en la tipología de los museos. Te recomendamos que visites el Museo Guayasamin, el lugar por excelencia de los artistas y las obras contemporáneas.

Pero Quito tiene muchas más posibilidades culturales y naturales que sólo podrás conocer si finalmente te decides a visitar el país del ecuador.