La ciudad universitaria más bella

A orillas del río Tormes si sitúa la ciudad de Salamanca. Tradicionalmente conocida por tener la universidad más antigua de nuestro país de las que se encuentran en activo, Salamanca es mucho más que eso. Su historia, sus monumentos y el encanto de cada uno de sus rincones así lo demuestran.

Pese a esto, de lo primero que debemos hablar es de su Universidad. Fue construida en al año 1218 y su fachada cuenta con una gran leyenda. Todos los turistas al llegar a este centro buscan con ahínco esa rana posada sobre la calavera ya que, aseguran, trae buena suerte. Lo cierto es que dos leyendas corren tras este lugar. La primera de ellas es que el alumno que no consiguiera encontrarla no sería capaz de doctorarse. La segunda, que quien pecase acabaría muriendo ya que esa rana, al estar posada en una calavera, representaba la lujuria.

Rana

Aunque sea la Universidad el lugar de interés más conocido de la ciudad, lo más bello de Salamanca es todo el conjunto conocido como la Ciudad Vieja. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988, en su interior alberga infinidad de monumentos y lugares dignos de visitar.

Para no perdernos por este famoso Casco Histórico, podemos partir hacia todos los lugares desde la Plaza Mayor. Se trata, sin duda, del corazón de esta ciudad. Turistas y habitantes de Salamanca se reúnen en este punto de encuentro para pasear, fotografiarse, comer…un espacio público que representa una de las obras más importantes del barroco.

Pero si hay un rincón con encanto en esta ciudad son sus Catedrales. La Catedral Vieja fue construida en el siglo XII y es de estilo románico. Por su parte, la Catedral Nueva data del siglo XVI y es de estilo gótico. Dos monumentos, dos estilos que se encuentran en el conocido Patio Chico. Una unión entre dos edificios históricos salmantino que hace de estas Catedrales de las más bonitas del país.

Catedral_de_Salamanca

Y como no, además de las Catedrales, hay cientos de edificios religiosos con unas imágenes en su interior o con una fachada dignas de ser visitados. Son el caso de las iglesias de San Marcos, San Cristóbal o Sancti Spiritus. También hay que destacar el Convento de las Claras, el Convento de San Antonio el Real y la Casa-Convento de Santa Teresa.

Fuera del Barrio Viejo también hay numerosos lugares que visitar como es el caso del Alcázar, el Puente Romano, la Cueva de Salamanca o el Mercado de Abastos.

Además, Salamanca no es solo una ciudad monumental. Su ambiente universitario hace que sea un lugar con un gran ambiente nocturno. Y no solo esto, la cultura está muy presente en sus espacios de ocio. Por ello cuenta con numerosos teatros, cines y museos. Y es que en una ciudad universitaria no hay nada tan importante como la cultura.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *