Cruza el charco y disfruta del verano

Con el frío que nos asola desde hace unas semanas, es difícil pensar que en otras partes del mundo ahora están disfrutando del sol y el calor tradicionales del verano. Pues bien, una de esas partes del mundo es Australia. Por eso hoy queremos dedicar este post a la segunda metrópoli más importante del continente, a Sidney un lugar conocido como la ciudad siempre soledad.

La estación preferida para muchos pero odiada para otros llega en el mes de noviembre y termina en marzo, por lo que las navidades siempre las pasan en bikini y bañador para hacer soportables las altas temperaturas. Asique si quieres pasar estas fechas de manera diferente, sólo tienes que contratar el viaje para finales de diciembre y dar envidia a familia y amigos con unas navidades pasando calor.

Pero Sidney no tiene sólo altas temperaturas. Hay cientos de lugares que visitar. Y uno de ellos son las playas en las que hay un amplio repertorio de restaurantes donde disfrutar de la típica cocina australiana.

Y ya que te encuentras en una ciudad donde probablemente no vuelvas más, qué mejor que recorrer aquellos lugares más emblemáticos, que has visto en fotografías y películas, pero que jamás hubieras dicho que sería Sidney. Uno de los puentes más famosos es el Harbour Bridge. Tiene 71 años de historia y aún hoy se puede cruzar a pie, en coche o incluso en tren. Aunque siempre es recomendable hacerlo caminando para contemplar con más tiempo y tranquilidad las hermosas vistas que se contemplan de la bahía.

Aunque nos suene extraño (y no tiene por qué), Sidney también tiene lo que aquí llamamos casco antiguo. Y el mejor lugar para hacerlo es el The Rocks, zona conocida  como la cuna de Australia y efectivamente es así, pues allí fue donde se alojó el primer asentamiento europeo.

El pulmón verde que tienen todas las ciudades, también está presente en Sidney. El Jardín Botánico tiene en su interior más de 7.500 especies de plantas. Recorrerlo por completo puede llevarte horas, por lo que se recomienda que los viajeros contraten algunas de las rutas que a diario son transitadas por cientos de turistas. Las vistas desde aquí también son bastante impresionantes, sobre todos si miras hacia la bahía y el puerto.

Pero no todo tiene por qué ser turismo. La fiesta también tiene su importancia en la ciudad. Los visitantes podrán encontrar todo tipo de locales, donde la música será la que diferencia a unos de otros. Y si en Madrid, está Chueca, en Sidney se encuentra Oxford Street, la zona gay por excelencia. Como ves, en la otra punta del mundo, también se divierten como nosotros. No importa la distancia, los jóvenes hacen lo mismo en cualquier zona de la tierra.

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