Riviera Maya, porque Méjico no es solo Cancún

Si conoces a alguien que haya visitado la Riviera Maya probablemente te habrá comentado lo de “hay que ir al menos una vez en la vida”. Cuando te dicen algo así, no sabes si es un “farol” para presumir de vacaciones o si realmente es tan maravilloso como dicen. Por eso en este post queremos mostrarte qué se puede ver y qué se puede hacer en un viaje tan lejano que te permitirá sobrevolar durante unas horas el océano Atlántico.

Son tantas las posibilidades que ofrece la Riviera que permite a todo tipo de viajeros desplazarse hasta allí. Si lo haces en familia todos disfrutarán de esta estancia. Las playas son perfectas para que los niños jueguen y desarrollen su capacidad diseñadora levantando castillos de arena. Además podrán visitar templos que aún se conservan en pie.

Pero otro tipo de viajes también son más que posibles. No es de extrañar ver caminar pos sus playas a recién casados que quieren pasar una luna de miel diferente. Sus cielos estrellados, el sonido de las olas y las caracolas que se encuentran en la costa son ideales para los enamorados que quieren pasar unas jornadas diferentes en su primer viaje unidos en matrimonio.

Imperdibles son algunos lugares llenos de historia, de cultura que nos darán la oportunidad de recorrer lugares importantes para la civilización maya. Son muchas las características que les hacen especiales, pero sobre todo destaca su capacidad para hacer cálculos matemáticos perfectos y la predicción de los ciclos estacionales. El Mundo Maya es sin duda algo increíble y necesario de visitar si te encuentras en esta tierra. Otra de las cosas que es necesario visitar son sus “aguas turbias” o conocido allí como la Cobá. Con ello aluden a los cinco cenotes que rodean la región. Caminar junto a estos templos ancestrales se convierte en un lujo para los turistas. Pirámides, árboles y caminos milenarios se convierten en protagonistas de esta aventura al otro lado del océano.

Pero no todo son experiencias turísticas, también el estómago puede disfrutar de sensaciones completamente diferentes a las que has vivido hasta ahora. Productos, sabores y olores emergen de la tierra madre para hacer a los viajeros disfrutar de su cocina regional.

Riviera Maya es junto con Cancún el destino turístico por excelencia. Se encuentra bañada por el agua del Mar Caribe. Sólo con las estampas que podrás retratar, merece la pena viajar hasta allí.

Viaja distinto, viaja a una playa nudista

Uno de los destinos por excelencia de las vacaciones de verano es la playa. Pero algunos, en lugar de las playas tradicionales, prefieren aquellas en las que podemos mostrarnos como nos trajeron al mundo. Gente, sobre todo, sin complejos. Allí todos son iguales. Nada llama la atención. La vergüenza queda aparcada. Sin duda, algo digno de alabar en una sociedad tan estereotipada.

En España contamos con algunas de ellas, aunque si por pudor o miedo a encontrarte con algún conocido prefieres irte al país vecino, en Francia hay algunas que sin duda te darán toda la privacidad e intimidad que estás buscando. Toma nota.

Playa

Hoy te presentaremos algunas de las más visitadas y queridas por los amantes del nudismo. Una de ellas es El Saler, en la provincia de Valencia. Son tan sólo 800 metros de tierra que reúne a los que disfrutan del placer de mostrarse naturales al mundo. Es una de las pocas playas que está prácticamente virgen, conservando la vegetación que en ella crece y sin bares ni chiringuitos próximos.

Y lo mismo ocurre con la Playa de Bolonia, en el Parque Natural del Estrecho (Tarifa, Cádiz). La arena blanca que se extiende a lo largo de 3.800 metros es el paraíso terrenal de los amantes del nudismo. Que aquí acudan cientos de viajeros no está sólo en la característica especial de la playa, sino que también se debe a la existencia de un barro terapéutico en el que se bañan cientos de bañistas.

En Barcelona los amantes del nudismo también tienen su particular rinconcito. La playa de la Mar Bella es probablemente la más famosa de la ciudad condal. Aquí sólo viajan los amantes del nudismo. Destacable es que también está habilitada para el acceso de minusválidos. Se trata de una playa pequeña, pues tan sólo tiene 500 metros de largo por 40 de ancho.

De nuevo en Andalucía nos encontramos con la Playa de Vera, a 92 kilómetros de Almería. No sólo la playa es nudista, sino las urbanizaciones naturistas que la rodean, por lo que quienes lleguen aquí no deberán sorprenderse si por las calles del municipio se encuentran con viajeros desnudos paseando o haciendo la compra, aquí es una estampa habitual.