Viajar al interior de un volcán

A veces es interesante anotar en nuestro cuaderno de viajes experiencias únicas, irrepetibles y sobre todo imborrables. No todo es playa o montaña. Es hora de experimentar nuevas sensaciones y aventurarse a vivir algo diferente. Por eso hoy te invitamos a que descubras que las vacaciones no son sólo sol y agua. Hay muchas más cosas que nuestro planeta nos brinda.

¿Habías pensado hacer alguna vez turismo de volcanes? Quizá ni siquiera supieses que existe. Pero están ahí, esperando a que cientos de viajeros disfruten de su interior. Si hay un volcán que merece la pena ser visitado es el de Thrihnukagigur, en Islandia. Desde hace algunos años, una compañía nacional ofrece a los turistas la posibilidad de adentrarse en el interior del cráter. La aventura cuesta alrededor de 233 euros. A través de un ascensor móvil, el operador desciende hasta la profundidad. Para los más miedosos, el volcán lleva inactivo más de 4.000 años, lo que significa que es prácticamente imposible, según los expertos, que vuelva a ponerse en funcionamiento de nuevo.

Una vez descendido hasta el interior, los turistas podrán pasear por él durante unas seis horas, dónde se podrá contemplar los restos de lo que antiguamente fue un volcán. Eso sí, es recomendable que quienes quieran participar en esta actividad, tengan buena forma física. Tanto tiempo andando no suele se soportado por quienes no están acostumbrados a esta práctica.

En España también podemos presumir de volcanes. Los dos archipiélagos que forman la geografía del país, tienen como protagonistas a este fenómeno de la naturaleza, sobre todo las Islas Canarias presumen de ellos. De ahí que lso turistas que viajan hasta la zona más sur de ESpaña lo hagan con la intención, entre otras cosas, de visitar estos volcanes históricos. Entre las islas más antiguas se encuentran La Gomera, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, tierra que según dicen los expertos, podría datar de hace más de 23 millones de años. Las más jóvenes, El Hierro, La Palma y Tenerife tienen un origen más reciente. Aún así, la actividad volcánica es bastante mayor que la del Thrihnukagigur, que ya hemos mencionado anteriormente. Desde finales del siglo XV se han contabilizado más de 14 erupciones, las últimas en La Palma y El Hierro.

La isla que tanto por su encanto como por el volcán, más turistas atrae a lo largo del año es Tenerife. El Teide, es la montaña más alta no sólo de las islas Canarias ni de España, también ocupa una posición importante entre los volcanes de todo el mundo, es el tercero más alto de todo el planeta con 3.718 metros desde la base. Esto también supone una enorme atracción para los turistas internacionales que vienen en búsqueda de otros paisajes diferentes de nuestro país, en los que la playa no siempre es la protagonista.

En todas las islas que forman el archipiélago canario existen excursiones organizadas con destino a los volcanes, en las que se pueden descubrir los secretos mejor escondidos de estas formaciones. En ellas se cuenta la historia de su origen y las erupciones más importantes que han tenido.

Como ves, las vacaciones no sólo son playa y montaña. También les puedes incorporar a la visita a estos fenómenos geográficos que se produjeron hacen millones de años y que todavía están presentes para que ahora, la humanidad pueda disfrutar de ellos como no se ha hecho nunca.

 

Cruza el charco y disfruta del verano

Con el frío que nos asola desde hace unas semanas, es difícil pensar que en otras partes del mundo ahora están disfrutando del sol y el calor tradicionales del verano. Pues bien, una de esas partes del mundo es Australia. Por eso hoy queremos dedicar este post a la segunda metrópoli más importante del continente, a Sidney un lugar conocido como la ciudad siempre soledad.

La estación preferida para muchos pero odiada para otros llega en el mes de noviembre y termina en marzo, por lo que las navidades siempre las pasan en bikini y bañador para hacer soportables las altas temperaturas. Asique si quieres pasar estas fechas de manera diferente, sólo tienes que contratar el viaje para finales de diciembre y dar envidia a familia y amigos con unas navidades pasando calor.

Pero Sidney no tiene sólo altas temperaturas. Hay cientos de lugares que visitar. Y uno de ellos son las playas en las que hay un amplio repertorio de restaurantes donde disfrutar de la típica cocina australiana.

Y ya que te encuentras en una ciudad donde probablemente no vuelvas más, qué mejor que recorrer aquellos lugares más emblemáticos, que has visto en fotografías y películas, pero que jamás hubieras dicho que sería Sidney. Uno de los puentes más famosos es el Harbour Bridge. Tiene 71 años de historia y aún hoy se puede cruzar a pie, en coche o incluso en tren. Aunque siempre es recomendable hacerlo caminando para contemplar con más tiempo y tranquilidad las hermosas vistas que se contemplan de la bahía.

Aunque nos suene extraño (y no tiene por qué), Sidney también tiene lo que aquí llamamos casco antiguo. Y el mejor lugar para hacerlo es el The Rocks, zona conocida  como la cuna de Australia y efectivamente es así, pues allí fue donde se alojó el primer asentamiento europeo.

El pulmón verde que tienen todas las ciudades, también está presente en Sidney. El Jardín Botánico tiene en su interior más de 7.500 especies de plantas. Recorrerlo por completo puede llevarte horas, por lo que se recomienda que los viajeros contraten algunas de las rutas que a diario son transitadas por cientos de turistas. Las vistas desde aquí también son bastante impresionantes, sobre todos si miras hacia la bahía y el puerto.

Pero no todo tiene por qué ser turismo. La fiesta también tiene su importancia en la ciudad. Los visitantes podrán encontrar todo tipo de locales, donde la música será la que diferencia a unos de otros. Y si en Madrid, está Chueca, en Sidney se encuentra Oxford Street, la zona gay por excelencia. Como ves, en la otra punta del mundo, también se divierten como nosotros. No importa la distancia, los jóvenes hacen lo mismo en cualquier zona de la tierra.

Viaja diferente, viaja en caravana

Hasta ahora te venimos hablando de lugares únicos en el mundo que no deberías perderte. Pero a veces estos viajes son muy costosos y el presupuesto que tenemos no es suficiente para lanzarnos a la aventura. Por eso puede que sea necesario que te quedes en España ahorrando para que el próximo año el dinero que tengas sea el necesario para ese viaje tan ansiado. Pero no por quedarte en nuestro país tienes que quedarte en casa. Son muchas las posibilidades turística (y económicas) que España tiene para los que prefieren nuestro país.

Por eso hoy te vamos a proponer una opción diferente que sin duda recordarás durante mucho tiempo. Hablamos de viajar en caravana o auto-caravana. Las ventajas son sin duda muchas más que las que puedes encontrar en un hotel de cinco estrellas. La primera y la más importante, el ahorro económico es bastante interesante. Te evitas las gestiones a la hora de reservar el alojamiento además de todos aquellos disgustos que nos podemos llevar cuando los servicios ofrecidos no tienen nada que ver con los contratados. En segundo lugar, la caravana puedes acomodarla vayas donde vayas. Para este viaje sólo tendrás que preocuparte por preparar el equipaje. Para terminar, puedes pensar que el coste de la gasolina puede finalmente resultarte igual al de la reserva de un hotel. Sí, esto es así si viajas sólo o con la compañía de una persona. Pero lo normal en estas escapadas es que se hagan con dos o tres amigos, lo que supone repartir el precio del petróleo entre más personas.

Pero qué es mejor, ¿caravana o auto-caravana? Veamos los pros y contras de ambas.

En la parte económica, la caravana es mucho más accesible si queremos comprar una, además la auto-caravana, no sólo es más costosa, sino que además requiere de un mantenimiento continuo (revisiones, ITV…). Ambas son fáciles de conducir, aunque la segunda requiere el carnet de tipo B1. Eso sí, a la hora de estacionarlas, siempre es más sencillo aparcar la auto-caravana. Lo mismo ocurre con la velocidad, las caravanas sólo pueden circular a 80km/h por carretera y 90 km/h en autopistas. Sin embargo las “todo en uno” permiten viajar a más velocidad.

A lo largo del ancho y alto del país hay varias rutas interesantes que se pueden recorrer en este medio de transporte. La ruta del Quijote te llevará por la meseta manchega, los campos de Criptana, Montiel o Calatrava, donde los molinos se convierten en los principales protagonistas del paisaje. O si eres más de la zona norte de España, el Camino de Santiago se puede hacer a lomos de tu caravana o auto-caravana. Lo mismo que ocurre con la Ruta Domos Templi, un recorrido por un legado que data de los siglos XI y XII por tierras de Aragón, Cataluña y Valencia.

Anímate, estos tipos de viajes dejan muchas anécdotas, sobre todo si se viaja con un grupo de amigos que vais en búsqueda de nuevas experiencias en la mejor compañía.