Quito, diversidad climática, cultural y natural

Hasta ahora habíamos hablado de grandes ciudades de todos los continentes, pero nunca nos habíamos parado en la belleza que irradian algunas urbes del sur de América. Tenemos a nuestro favor que en este caso, excepto Brasil, podemos visitar cualquiera de ellas sin necesidad ni preocupación por el idioma.

Por eso hoy te queremos presentar la capital de la República de Ecuador, Quito, una ciudad en la que viven más de dos millones de habitantes y que cada año recibe a otros tantos como turistas. Pero, ¿qué se puede ver en Quito? Pues bien, tanto la oferta cultural como monumental es bastante amplia, por lo que los días de turismo en la capital del país serán todo, menos aburridos.

Si viajas hasta este lugar, te encontrarás en el Centro Histórico más grande de América. Y si a esto además le sumas que la cordillera más alta del continente bordea la ciudad, entenderás por qué cientos de artistas y pintores eligen Quito como lugar de inspiración para sus obras de arte. Y hablando de naturaleza, Ecuador es el país que más climas diferentes recoge en su territorio. En tan sólo 4 horas de viaje en coche te puedes encontrar con cualquier clima del mundo, todo un lujo para quienes no les afecta los cambios de temperatura.

Algunas de las visitas que no te puedes perder son el Conjunto Monumental de San Francisco en el que se encuentra la iglesia más importante de la ciudad, además de albergar a la famosa Virgen de Quito. El Jardín Botánico es la alternativa perfecta para alejarse por unas horas del estrés y el agobio que suelen generar las grandes capitales. Allí podrás encontrar la flora y fauna tradicional del lugar. Cómo no, si estás en Ecuador, no puedes dejar de visitar el monumento que hace referencia al paso de la línea ecuatorial por la ciudad. Desde allí podrás contemplar los vértices que apuntan a cada punto cardinal.

La oferta cultural también es importante. La larga lista de museos que existen en Quito te ayudará a conocer aún mejor la historia de la capital y el país. Algunos son, por ejemplo, el Museo Ciudad, donde se puede aprender más los orígenes de Ecuador. Además existen representaciones de ciudadanos que muestran el día  a día de sus habitantes. Otra opción sería la visita al Museo Mindalae, el lugar perfecto para conocer las diferentes etnias que habitan y han poblado los territorios que se extienden desde los Andes, el Amazonas o la costa ecuatoriana. Y por último, un cambio en la tipología de los museos. Te recomendamos que visites el Museo Guayasamin, el lugar por excelencia de los artistas y las obras contemporáneas.

Pero Quito tiene muchas más posibilidades culturales y naturales que sólo podrás conocer si finalmente te decides a visitar el país del ecuador.

 

Madagascar, naturaleza a flor de piel

En nuestro particular paseo semanal por el mundo, hoy tenemos parada en el continente africano. Madagascar en concreto ha sido nuestro destino elegido para animarte un día más a recorrer cada rincón mágico de nuestro planeta.

Sus condiciones climatológicas lo convierten en uno de los lugares más atractivos de África. Durante todo el año las temperaturas giran en torno a los 20 y los 29 grados. Ofrece además una variedad inimaginable tanto de flora como de fauna. Se cifra que en la isla hay 58% de los animales y las plantas del total del planeta.

El tamaño la convierte en la cuarta isla más grande del mundo. Bañada por el océano Índico, tiene multitud de ciudades interesantes que visitar. Algunas de ellas son Ananalava, una urbe pequeña ideal para pasar unas vacaciones de descanso; Morondava está frente a Mozambique y cuenta con las playas más hermosas del país donde la canoa o el kayak son los deportes más practicados; y como no Antananarivo, la capital de Madagascar y la ciudad más grande de la isla ofrece paisajes espectaculares gracias a las montañas y al río que baña los alrededores.

La naturaleza, es sin duda uno de los principales atractivos del lugar. Para empezar te recomendamos viajar hasta el Parque Nacional de la Montaña de Ámbar. Selva tropical y diversa fauna y 75 especies diferentes de aves viven en su interior. Para viajar puedes acceder a través de un taxi que te ofrecerán las compañías hoteleras, aunque también puedes contratar uno privado, que seguramente será bastante más económico.

El Canyon de Singes no deja indiferente a nadie. Recibe este nombre haciendo referencia al cañón de los monos donde la naturaleza ofrece una estampa bella en todos los aspectos.  En sus alrededores conviven una gran variedad de lémures jugando con la vegetación y los árboles que hay.

El Parque Nacional de Isalo, es de nuevo una maravilla que la naturaleza tiene reservada para los visitantes. Antes de adentrarte en él tendrás que hacerte con los servicios de algún guía, viajar en solitario puede resultar algo peligroso.

Y para terminar, te recomendamos un lugar en este caso no hermosos por la naturaleza sino por la arquitectura. Hablamos de la Colina Real de Ambohimanga. Contiene los restos de lo que era una antigua ciudad, además de tumbas y diferentes lugares sagrados. Su belleza lo llevó a ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2001.