Moscú, frío y belleza todo en una

– Moscú, capital de Rusia.

– Moscow, eterno enemigo estadounidense.

– Moskau, quebradero de cabeza para Alemania durante las dos guerras mundiales.

– Mosca, junto a Italia, uno de los lugares con más arte del planeta.

Lo digamos en el idioma en el que lo digamos. Su importancia traspasa lenguas y fronteras. Por unas cosas u otras, prácticamente todos los gobiernos del mundo han tenido alguna vez como objetivo en sus agendas la ciudad rusa. Es lo que tiene ser la capital de uno de los países más grandes del mundo. Por toda su geografía se pueden encontrar los lugares más emblemáticos del planeta. Quizá sea su historia la principal responsable de que en su haber se encuentren los monumentos más interesantes y maravillosos de todo el mundo.

Por eso hoy te vamos a recomendar viajar a la gélida y bella Moscú para que compruebes con tus propios ojos la hermosura de sus monumentos.

En primer lugar, acude a la Plaza Roja. Centro neurálgico del que parten las principales calles de la ciudad. Muy próxima se encuentra la tumba del antiguo gobernador, Lenin o del periodista y escritor estadounidense John Reed. Pink Floyd, Scorpions o Paul McCartney han sido algunos artistas que han dado conciertos en la plaza.

Prácticamente toda la historia de la ciudad puede disfrutarse en esta Plaza Roja. Uno de los monumentos más importantes que podrás encontrar en ella es la Catedral de San Basilio. Con más de 400 años de historia, todavía sigue siendo uno de los monumentos clave de Rusia. Fue construida por orden del Zar Iván el Terrible y siglos después, sigue en pie, contemplando como cada año millones de turistas se enamoran de su majestuosidad.

Sin salir de esta mítica plaza, podrás encontrar el Museo Estatal de Historia. Un auténtico placer disfrutar de sus interiores. Reliquias de tribus prehistóricas y obras de incalculable valor pertenecientes a la dinastía Romanov pueden contemplarse en pleno siglo XXI. Déjate conquistar por la historia rusa, contemplarás auténticas huellas del pasado ruso.

La historia también puede contemplarse fuera de la Plaza Roja. Es lo que ocurre por ejemplo con la antigua residencia del terrateniente Pashkov, construida en 1876 y actual Biblioteca Estatal Rusa, en la que se puede contemplar la larga lista de libros que disponía Lenin.

Un viaje que conquistará tu vista. Nunca habrías imaginado que en el mundo existieran bellezas tan hermosas como las que hoy te hemos presentado. Anímate para la temporada de verano, donde las temperaturas no son tan extremas como durante el invierno.

 

Escocia: paisaje, destilerías y monstruos

Si la semana pasada te recomendábamos que viajaras a través de los majestuosos fiordos noruegos, hoy queremos que sin ir mucho más lejos, recorras los muchos y muchos kilómetros de extraordinaria belleza que te encontrarás en Escocia.

Comienza en Edimburgo con un recorrido por lugares emblemáticos. El Palacio de Holyroodhouse es uno de los edificios más visitados por los turistas. Y ya que estás aquí pásate por el Parlamento Escocés, rediseñado  por el arquitecto catalán Enric Miralles y que cuenta con el restigio de ser una de las construcciones más feas de todo el país.

Y ya en Glasgow, no te podrás perder la gigantesca catedral que a pesar de los múltiples conflictos que ha presenciado, ha permanecido en pie tal y como se construyó siglos atrás, inmune al paso del tiempo, desafiándolo como si de un enemigo se tratara.

En las Tierras Altas, un archipiélago de 35 islas, te conquistará. Un paisaje hermosísimo que cautivará a todo aquel que lo visite. Aunque si crees que no es suficiente contemplar su belleza desde la costa, tendrás la oportunidad de recorrerlas una a una gracias a un crucero que irá ofreciéndote un espectáculo insuperable para quienes no se conforman con un mero vistazo superficial.

No menos interesantes son los castillos que protagonizan los paisajes de Escocia. Construidos como defensas militares, muchos de ellos se convirtieron en residencias familiares, pero en la actualidad han sido reconstruidos para hospedar en ellos a los turistas . Por muchos de ellos circulan antiguas leyendas sobre fantasmas. Es el caso por ejemplo del Castillo de Glamis, que además fue el escenario escogido por Shakespeare para el asesinato de Duncan en la obra de Macbeth.

Las faldas escocesas, las gaitas y el whisky. Probablemente sean los principales referentes del país. Por eso queremos proponerte un plan alternativo relacionado con uno de las profesiones más comunes en Escocia. Visita una de las destilerías de todo el territorio y comprueba cuál es el procedimiento que sufre el alcohol para convertirse en lo que finalmente encontramos en cualquier bar. Te recomendamos la de St. Andrews donde te explicarán cómo se destila el whisky, desde la fermentación hasta su envejecimiento. Un proceso que sin duda será más que curioso.

El lago Ness

Protagoniza muchas pesadillas y se convierte en el mayor miedo de los pequeños cuando hablan de él. No nos referimos  al lago – ni mucho menos- sino a ese monstruito ser que habita en él. Si eres de los que no teme a ningún animal mitológico, puedes formar parte de una de las excursiones que a diario parten hasta este misterioso lugar. Para este tour “de miedo”, lo mejor es que viajes hasta la ciudad de Forth Augustus. Contempla las bellas panorámicas que obtendrás desde aquí y despierta tus cinco sentidos, con suerte, puede que Nessie, el monstruo del lago, se deje ver.

Escocia pone a tu disposición no solo espectaculares vistas, sino también una cultura diferente y atractiva. La simpatía de la gente y el caudal de cultura serán otros motivos que te cautivarán.